Premios Oscar 2016 Candidata: “El hijo de Saúl”. Preestreno 26 de febrero

19/Feb/2016

Premios Oscar 2016 Candidata: “El hijo de Saúl”. Preestreno 26 de febrero

En nuestro país, ell film será presentado
por B’nai B’rith en el marco de sus 80 años, el próximo 24 de febrero a las
19.45 horas en Life Cinemas Alfabeta. Comunicarse con Secretaría: 2908 2012 /
2908 3385 o vía mail: info@bnaibrith.org.uy
Cada
año y formalmente desde 1956, los Oscar conceden un importante premio a una
“película de habla no inglesa”, un reconocimiento que supondrá una nueva vida
comercial para la película premiada y un abanico de posibilidades creativas
para el futuro inmediato de su director. Sus nominaciones ponen en el mapa no
sólo películas concretas si no nacionalidades a las que estar atento. Este año
son Colombia, Hungría, Jordania, Francia y Dinamarca, siendo estas dos últimas
más habituales.
Para
éste que suscribe, las tres películas más interesantes han sido firmadas por
dos directores y una directora noveles: El hijo de Saúl, Mustang y Theeb.
El
hijo de Saúl es tenida como favorita por ofrecer una mirada al tema del
Holocausto, lo que según suposiciones de barra de bar de toda Europa, será del
agrado del siempre mencionado lobby judío de Hollywood… aunque algunas de las
grandes mayors que ellos fundaron estén en manos hoy día de WASP (White
Anglo-Saxon Protestant). En cualquier caso, es una lógica lícita aunque pienso
que no se sostiene por varias razones. Primero porque el año pasado ganó Ida,
que también extraía del Holocausto su savia narrativa. Aunque una y otra son
tan parecidas como un huevo y una castaña, de tenerse la temática como algo a
favor, la repetición en éste caso podría ser un motivo en contra.
Y
segundo y más importante, porque El hijo de Saúl como película es un paso
adelante en la historia del cine, es decir, que lo que tiene a su favor no es
que arroje una nueva luz a los campo de exterminio sino un talento fuera de lo
común en su puesta en escena: Es la primera película de ficción, de hecho, que
logra resolver con rotundidad el viejo y escamoso conflicto de la
representación del horror del Holocausto. Estamos hablando de un filme cuya
importancia a nivel fílmico, arquitectura del espacio, narración e
interpretación actoral, está a la altura de los grandes nombres de la historia
del cine y así lo supo ver el jurado de Cannes que le concedió su Gran Premio o
la crítica asistente al certamen, que la hizo merecedora del FIPRESCI.
Por
este motivo, ser una película tan excepcional, se distancia del resto de
excelentes obras con las que compite… y no busquen más.
Theeb
(Jordania), pulso mítico
Pero
si hay una que podría plantar cierta batalla artística es la jordana Theeb
(lobo), un filme apasionante. Es una historia con pulso mítico y esencial
protagonizada por un joven muchacho con coraje (el lobo del título) que se verá
forzado a solventar situaciones emocional y físicamente complejas. El contexto
es la Arabia de la Primera Guerra Mundial, territorio de apasionantes paisajes
desérticos y humanos.
Viendo
o sintiendo (porque se siente en la piel este filme) Theeb uno tiene la
impresión de estar ante algo realmente especial. Habrá que seguir de cerca la
carrera de su director, Naji Abu Nowar.
Mustang
(Francia), opresión culural
En
alguna ocasión he oído hablar de Mustang como “Las vírgenes suicidas turcas”.
Cierto que guardan obvias concomitancias porque aquí también hay un grupo de
bellísimas jóvenes encerradas en casa para evitar que puedan relacionarse con
el sexo masculino.
‘Munstang’
Curiosamente
y a diferencia de la película de Sofía Coppola, Mustang no describe una
opresión estrictamente religiosa, ya que apenas están presentes símbolos
islámicos o referencias a Dios, sino más bien cultural. Es un modo de hacer
inyectado en vena que sólo cuestionan las protagonistas del filme. Estas sólo
podrán salir de su encierro casándose (quieran o no, con quien quieran o no) o
rompiendo violentamente con la tradición.
Krigen
(Dinamarca), contradicciones morales
Tras
estas tres encontramos Krigen (Una guerra) dirigida por el guionista de La
caza, película que ya estuvo nominada en ésta misma categoría hace un par de
años. Tobias Lindholm desarrolla con solvencia el quebradizo territorio de las
contradicciones morales en un ambiente de guerra como Afganistán, donde la
proximidad de la población civil en el fuego enemigo, producen situaciones de
difícil solución moral. Solvente sin duda, incluso interesante, pero en el
fondo guiada por un esquema que ya hemos visto en otras ocasiones.
El
abrazo de la serpiente (Colombia), viaje alucinógeno
Y
por último El abrazo de la serpiente, una película con cierta gracia y bellos
paisajes amazónicos, pero a la que no hemos sabido verle un valor especial que
la convierta en merecedora de la nominación. Como esta, la verdad, vemos unas
cuantas en festivales a lo largo ancho de este mundo.
Tal
vez responda a las ganas de la Academia por contar de alguna forma con
Latinoamérica… la verdad es que el viaje alucinógeno que propone, protagonizado
por indios (en un rol permanente de “el buen salvaje”) y exploradores
occidentales (en el rol permanente de esencialmente malos) no acierta a ir más
allá de un discurso de amor imposible entre los vicios de una cultura viciada
(la nuestra) y el universo maravilloso de la selva y sus secretos. Es decir,
que tampoco nos sabe a novedad ni temática ni formalmente.
‘El
abrazo de la serpiente’
Sepan
ustedes que todo éste análisis ha sido realizado desde el criterio de quien
observa en la distancia. Saber qué pasa por las mentes de los académicos y por
lo tanto acertar en los pronósticos, es harina de otro costal.
Lo
que sí podemos asegurar, cosa que no se puede hacer en premios que nos pillan
más a mano, es que todo académico que vota una categoría debe haber visto todas
las nominadas. Sólo demostrándolo se le permite ejercer el voto.